Inicio » Destacadas » Reseñas

Reseña | Grand Resort: Vanguard Dreams

10 oct 2012

Por: Diego Cepeda

“Soñar es la actividad estética más antigua” – Jorge Luis Borges

 

La música es esa creación inmaterial capaz de llevarnos a cualquier lugar, un universo de ensueño y una pasión que nunca se apaga. Un joven amigo llamado Andrés Pichardo, ha logrado llegar a este universo desde La Romana hasta los oídos de cientos de entusiastas de propuestas alternativas a través de su proyecto Grand Resort. Asentado en Brooklyn nos trae el esperado Vanguard Dreams con canciones que compuso en su cuarto con su guitarra de doce cuerdas y un inmenso potencial.

Esta producción fue escrita, grabada y producida por el mismo Andrés con ayuda de Jorge Strofer (Dead Young Friends). El arte del álbum estuvo en manos de la mente gráfica de Carlo Alberto (http://erecarlito.tumblr.com/) quien también estuvo a cargo de la portada de “Lizards” (Dead Young Friends).

Las influencias expuestas desde las guitarras estridentes del C86 inglés, teclados ochenteros, el shoegaze noventero, la nueva psicodelia y posteriormente el experimentalismo en sus composiciones hacen que sea reconocido en el Dream Pop.

Buena Vista, siendo el nombre del lugar de su infancia en La Romana, comienza el álbum con una sinfonía espacial de teclados orbitantes. De esta manera nos da esa introducción casi autobiográfica del sentimiento nostálgico que nos expresará durante las próximas canciones.

El comienzo energizante de Running Out nos despierta y nos lleva de vuelta a la tierra, con el uso de guitarras punteadas, más transmisiones eléctricas y una vocalización que viaja por nuestros oídos donde expone y define de que se trata Grand Resort.

“Take me far, take me far away”

Night Is Dark, la canción con la obtuvo reconocimiento internacional, tiene un ritmo para bailar a lo Ian Curtis, guitarras emocionantes que van escalando junto con el sonido sintético de las teclas. Toda esta fuerza nos deja en Recreation donde el delay de la guitarra es el que manda y el aspecto “loud-quiet-loud” nos mantiene flotando en una nube cargada de ecos.

Muy esperado en el álbum, el primer single Microscopic es donde Andrés nos enseña su “tropigaze”: una mezcla del shoegaze en medio de brisas caribeñas futuristas. Never Ever es la combinación perfecta de emociones melódicas. Aquí es donde encuentro su sueño vanguardista, el deseo metafísico y extra físico de dejar atrás el pasado y la catarsis de vivir nuevas experiencias.

All I Want To Do transmite la tranquilidad de un domingo de verano, como si el sonido etéreo cobrara vida y se transformara en niños jugando en un parque. Una intervención ocurre con Empty Spaces y se escucha una percusión como si se tratara de una bola de ping pong seguida por una orquesta de sintetizadores y drum machines.

De repente, los niños y la orquesta se han ido y nos encontramos en un viaje tranquilo dentro de una atmósfera de oscilaciones y electricidad, una despedida anticipada con Waiting For My Flight.

Por la calidad que tiene Grand Resort ha podido escalar en la escena actual de Brooklyn, presentándose próximamente con bandas como Thieves Like Us, Mac DeMarco, Heavenly Beat, Class Actress entre otras. En conclusión, Vanguard Dreams es una excelente producción llena de letras y melodías trascendentales ideales para viajar por el tiempo y el espacio.

Comparte este articulo:
[Facebook] [Twitter] [Email]
10 oct 2012