Concierto | El Hombrecito en Bellas Artes
Por: Diego Cepeda
“La calle es la vena de la poesía” – Juan Dicent
Presentando su segunda producción La Última Vuelta, la banda de Spoken Word El Hombrecito establece una conexión entre el arte y los sentidos. Una poesía que desnuda todas las caras y extremos que tiene la República Dominicana partiendo de vivencias personales. La sinergia entre la musicalización abierta a la diversidad de géneros e invitados de la mano con las visuales realizadas por el fotógrafo Jaime Guerra.
Protagonizado por Homero Pumarol junto con la emoción y entrega de Frank Báez, el concierto contó con el carisma característico de ambos el pasado Domingo 14 en Bellas Artes. Con la presentación de Ángel Rosario (Batería), Fernando J. Soriano (Guitarras, Theremin, Melódica), Wilson López (Bajo), Vadir González (Teclados), Ricardo Ariel Toribio (Bongos, Congas y Tambora) y los invitados Marino Peña en las guitarras, Nathalie Ramírez en el glockenspiel y coros, Sr. KR. en coros, John Philip Brown en la cítara y Gelson Henríquez en el Saxofón.
La poesía de El Hombrecito con el humor que la distingue, despierta un sentimiento de empatía por el uso de personajes e historias de la cotidianidad dominicana. Fuera de reglas de métrica, esta poesía se muestra cruda al narrarnos realidades que a muchos les son indiferentes. Transformándose de esta manera en ese grito de expresión que para muchos, incluyéndome, sirve de inspiración literaria.
“Patá y trompá
patá y trompá
Shorín Rijiú Karate Do”
La musicalización no tiene límites. Para crear esa convergencia entre la música y la poesía utilizan géneros desde el rock, funk, jazz, bachata, hip-hop, electrónica, merengue, entre otros. Ese momento cuando Homero nos apunta con su “Remington” va creando una especie de universo western de Morricone. Dirigidos por la cítara de John Philip Brown y Frank exclamando: “Donde estarán los 7000 alumnos del Maharishi?”, emprendemos un viaje a la india o al barrio más cercano acompañados de George Harrison. Validado por su profesionalidad como músico, el multi-instrumentalista Fernando J. Soriano personificó a La Marilyn Monroe de Santo Domingo, una grata sorpresa para la audiencia.
Entre los temas interpretados se destacaron una gran parte de su primera producción “Llegó El Hombrecito” y todos los contenidos en “La Última Vuelta”. En este segundo álbum observamos esa evolución y madurez en la música que acompaña a la poesía.
En la parte visual contaron con el apoyo del fotógrafo Jaime Guerra. Este interpretó la poesía de El Hombrecito con imágenes en movimiento, una calle y mil historias. Historias interminables de un día cualquiera, historias que tienen la gracia de ser convertidas en poesía.
Aquí pueden disfrutar de Anoche soñé que era un DJ, uno de los temas de La Última Vuelta.


![[Facebook]](http://www.lacasetera.com/wp-content/plugins/bookmarkify/facebook.png)
![[Twitter]](http://www.lacasetera.com/wp-content/plugins/bookmarkify/twitter.png)
![[Email]](http://www.lacasetera.com/wp-content/plugins/bookmarkify/email.png)


